Fisiocan - Centro Veterinario, Rehabilitación y Osteopatía Canina y Felina

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Comienzos

En 2004 trabajaba en un hospital veterinario y allí tuve la suerte de conocer a Adrian Rohr, Veterinario y gran Traumatólogo junto a su esposa Susana Álvarez excelente veterinaria y experta en medicina interna. Nos encargábamos del cuidado de los hospitalizados y gracias a ellos aprendí prácticamente todo lo que se de enfermería y di mis primeros pasos como rehabilitadora canina.

Se podría decir que mi primera paciente fue una cachorrita de Pastor Alemán que nació con una deformidad. Tenía rotados en ambas extremidades anteriores cubito y radio, esto hacía que no fuera capaz de ponerse en pié y caminar, así que se desplazaba arrastrando la parte delantera de su cuerpo.

Esta perrita fue abandonada, acogida en la clínica y gracias al traumatólogo Adrian Rohr, fue operada. Le puse de nombre Esperancita (ya que teníamos muchas esperanzas en que algún día pudiera caminar). Esperancita fue operada hasta ocho veces a lo largo de su crecimiento para poder recuperarse.

Bajo las indicaciones y seguimiento de Adrian y Su, yo fui haciendo la rehabilitación a esta querida cachorrita. Le hacía ejercicios pasivos para recuperar el ROM, masaje para eliminar las contracturas producidas por su “especial modo de desplazarse”, estiramientos para flexibilizar los músculos, ejercicios activos para tonificarl, etc. Recuerdo con una sonrisa dibujada en mi cara que mientras era pequeñita la ponía a nadar en la bañera de la peluquería y claro, como la llenaba hasta arriba luego dejaba a Sonia (la peluquera) sin agua caliente…..pobre Sonia y pobres perritos de Peluquería…. Me encantaba ponerla a nadar ya que se veía como ella se esforzaba por mover los miembros anteriores. Le venía genial esta terapia!

La pena es que Esperancita crecía demasiado rápido y, cuando menos lo esperábamos, por mucho que llenara la bañera ella ya hacía pié. Así la terapia de natación terminó. Pero, con ayuda de la imaginación se pueden hacer todas las terapias activas que se quieran y más, así que seguí trabajando con ella llevándola a la playa, etc.

Llegó el día en que esta cachorrita caminaba de un modo un poco especial a 4 patas, pero lo importante es que YA NO SE ARRASTRABA, si no que CAMINABA con sus 4 patas!!!!

Y de repente, Espe fue adoptada por una buena familia con lo que con mucha alegría, terminó mi primer trabajo como enfermera rehabilitadora, lo q fue un placer, lo es y lo seguirá siendo, ya que levantarse cada mañana para hacer este trabajo…. para mi NO TIENE PRECIO.Gracias Adri, Gracias Sú……

Gracias Esperancita.